Joe Biden ya es el nuevo presidente de EE.UU : Así comienza su gobierno

Joe Biden ya es el nuevo presidente de EE.UU : Así comienza su gobierno

Pandemia, economía y migración ocuparán los primeros días del 46 presidente de Estados Unidos en la Casa Blanca. El demócrata prometió actuar con rapidez pero advirtió que no será tema fácil.

El presidente electo de Estados Unidos, Joe Biden, prometió actuar con rapidez para enfrentar la pandemia de COVID-19 y la crisis económica una vez que asuma el cargo, pero sus esfuerzos por unir al país pueden verse minados por el juicio político contra Donald Trump.

Biden ya anunció que revertirá de inmediato algunas de las políticas más controvertidas de Trump, algo que puede hacer por decreto. Se comprometió a regresar al acuerdo sobre cambio climático de París “en el día uno”. Trump anunció en 2017 sus planes para abandonarlo, lo que le generó críticas en todo el mundo.

El presidente electo también echará por tierra de inmediato la prohibición impuesta por su antecesor a los vuelos desde varios países musulmanes, señalada como islamofóbica. En suma, el inicio del gobierno Biden se anuncia muy activo. Prometió en un comunicado divulgado el sábado que en sus primeros diez días firmará “decenas” de decretos.

Pero si Biden puede hacer muchas cosas con una simple rúbrica, existen situaciones que no dependen exclusivamente de la Casa Blanca.

Estos son los tres temas claves de sus primeros días de Gobierno:

Ayuda económica

Biden detalló el jueves un plan de 1,9 billones de dólares para enfrentar lo que llamó “las crisis gemelas de la pandemia y la economía que se hunde”.

El plan prevé pagos de 1.400 dólares a las personas por debajo de ciertos niveles de ingresos, el aumento del salario mínimo a 15 dólares la hora, la extensión de los beneficios por desempleo y nueva asistencia a las atribuladas ciudades y estados.

La propuesta, que será el tercer paquete de ayuda para los estadounidenses desde que comenzó la pandemia, también extiende la prohibición de ejecuciones de hipotecas y los desahucios por alquileres impagos hasta el fin de septiembre, y proveerá fondos para reforzar el programa de raciones de alimentos. La fase inicial de la asistencia para el ingreso será seguida en las semanas posteriores por un nuevo plan de inversión para reanimar la economía.

Biden anuncio que creará millones de empleos “bien pagados”, responderá a la crisis del clima y enfrentará la desigualdad racial. Se alcanzarán estas metas, explicó Biden, a través de nuevas inversiones masivas en la infraestructura del país y por medio de un ambicioso plan para reducir las emisiones de carbono con el objetivo de lograr el punto de neutralidad en 2050.

Todo esto será financiado con un aumento de los impuestos corporativos y de los impuestos personales a individuos que ganen más de 400.000 dólares por año.

Plan para el COVID-19

El presidente electo quiere acelerar la campaña de vacunación y alcanzar a millones de estadounidenses en un país que tiene récords mundiales en lo que respecta a contagios y muertes, y que posiblemente alcance los 400.000 decesos para cuando Biden jure el cargo en el Capitolio el próximo miércoles.

Se trata de otro plan ambicioso: vacunar a 100 millones de personas en los primeros 100 días de gobierno. Para esto quiere crear centros de vacunación vecinales, mejorar la cooperación entre el gobierno federal y los estatales y movilizar a 100.000 trabajadores de la salud.

Biden quiere moverse con rapidez y también ayudar a los restaurantes, bares, hoteles, aerolíneas y otros negocios a regresar lo antes posible a algo parecido a la normalidad.

Migración

Este mismo martes Biden enviará al Congreso una ambiciosa reforma migratoria que incluye una vía para que 11 millones de indocumentados accedan a la ciudadanía, una expansión de la política de asilo y un plan para reforzar la seguridad fronteriza.

Una fuente del equipo de transición detalló a Efe cuáles son los puntos clave que incluye el proyecto legislativo que Biden enviará mañana al Legislativo y que, de ser aprobado, supondría la mayor reforma migratoria desde el Gobierno del republicano Ronald Reagan (1981-1989), que legalizó a tres millones de indocumentados en 1986.

Legalizar 11 millones de indocumentados, beneficiar a los soñadores y los que tienen acceso al Estatuto de Protección Temporal (TPS), expandirá las políticas de asilo, mejorará la tecnología en la frontera, habrá cambios en las políticas hacia los países del Triángulo Norte (El Salvador, Honduras y Guatemala) y tratará de lograr consenso en el Congreso, pues se necesitarán algunos votos republicanos en el Senado y no es seguro que lo consigan.

Con órdenes ejecutivas, sin necesidad del visto bueno del Congreso, Biden tiene previsto firmar mañana una orden ejecutiva para acabar con el veto de Trump a ciudadanos de países musulmanes. Además, en los días siguientes, acabará con la política de separación de familias en la frontera, permitirá nuevas solicitudes en el programa migratorio DACA que protege a los “soñadores” y con el que quiso acabar Trump y, por último, pedirá que se revise el programa TPS, lo que podría llevar a su restauración.