Uribe es reconocido por ser un «fanático» de los falsos positivos en Europa

Uribe es reconocido por ser un «fanático» de los falsos positivos en Europa

En la estación de tren de Berna, Suiza, se publicó una advertencia sobre falsas alarmas. El aviso fue emitido el 19 de febrero y se acordó que entre 2002 y 2008, unos 6.400 civiles fueron asesinados por soldados del Ejército colombiano y pasados ​​por guerrilleros. El diario suizo Watson publicó un artículo sobre falsas alarmas, titulado “El ejército colombiano mató a más de 6.000 civiles y trató de encubrirlo”. Europa no solo ha revelado la cuestión de los falsos positivos. El diario español El País publicó una nota en la que afirma que la Jurisdicción Especial de Paz (JEP) se ha convertido en blanco de ataques del expresidente Uribe.

A su vez, afirma que, “el fundador del Centro Democrático, el partido de Gobierno, insiste en derogar la JEP y modificar los acuerdos”.

En ese momento, la organización no gubernamental Human Rights Watch (HRW) acusó a las autoridades de colocar a 9 generales en el frente de las fuerzas armadas, acusados ​​de participar directa o indirectamente en la investigación del escándalo de denuncias falsas.

Las revelaciones sobre los falsos positivos

En el gobierno de Álvaro Uribe Vélez, las víctimas históricas registradas representaron el 78% del total. Se dice que cerca de 1.500 militares participaron en las actividades de falsa alarma; en la lucha contra la guerrilla y las bandas criminales, las Fuerzas Armadas intentaron mostrar buenos resultados a sus superiores.

Recuerde, Estados Unidos brindó asistencia militar durante 2000-2010. Algunos críticos creen que es necesario evaluar las consecuencias para los derechos humanos de dicha asistencia. Tanto el comandante militar como el expresidente Uribe rechazaron la acusación. El ex presidente calificó el informe de la JEP de “parcial”. El informe también mostró que el trabajo anterior de la fiscalía tenía fallas y algunas personas lo interpretaron como un intento de encubrimiento. Las falsas alarmas son una de las manifestaciones más crueles de la Guerra de Colombia.